Cómo trabajamos

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Desde la primera entrevista se trata de facilitar un ambiente acogedor, en el que la persona se sienta cómoda. La privacidad y confidencialidad son esenciales. Durante las primeras sesiones se recogerá la información necesaria para poder encuadrar el proceso y presentar una propuesta de tratamiento. A partir de ese momento se comienza realmente la terapia.

El ritmo de la misma vendrá marcado por la implicación del propio sujeto en su proceso terapéutico. Es decir, la terapia, no es cada hora de consulta, sino que la persona está en terapia las 24 horas del día, autoobservándose, registrando conductas, analizando sus pensamientos, etc.

Inicialmente para garantizar un mejor proceso, se recomienda que las sesiones sean una vez a la semana, aunque a medida que la persona vaya adquiriendo competencias se podrá ir espaciando esa frecuencia.

Además de terapia, ofrecemos la opción de hacer acompañamiento, asesoramiento, apoyo emocional, orientación o mediación familiar, como vías para ayudar a un crecimiento personal y un mayor bienestar emocional. Somos entrenadoras en tus retos vitales.